Control de la miopía en niños

La Sociedad Española de Oftalmología ha publicado recientemente una nota informativa sobre el tema del control del aumento de la miopía en los niños. Esta información está basada en un artículo de la American Academy of Oftalmology, publicado en enero de este año y que adjuntamos, donde se hace una exhaustiva revisión de todos los métodos que se utilizan para reducir la progresión de la miopía en niños. Desde hace tiempo se han propuesto diferentes tratamientos con medicamentos, gafas o lentillas, pero hasta ahora ninguno de ellos ha demostrado una eficacia significativa. Por eso la nota de la S.E.O. dice así: 

Ante la avalancha de noticias aparecidas últimamente en los medios de comunicación del pais, la S. E. O.  informa a la población en general, que la noticia es inexacta y sin fundamento científico. Hasta hoy no se han publicado estudios científicos con suficiente número de pacientes y seguimiento para avalar dicha afirmación”.

Para más información ver documentación adjunta haciendo click aquí.

Curar la ceguera con células madre

La catarata es la primera causa de ceguera tratable en adultos, y afecta a unos 200.000 niños en el mundo. Consiste en la degeneración del cristalino, la lente natural del ojo, que se vuelve opaco. Suele tener origen en propio proceso de envejecimiento de este órgano. También puede ser congénita y afectar al niño desde su nacimiento. La técnica más extendida para tratarla consiste en limpiar el material que afecta a la transparencia de la lente, y sustituir esta por una lente intraocular artificial. Sin embargo, esta operación tiene en ocasiones efecto temporal, y no siempre alcanza el éxito deseado, especialmente en niños, ya que están en pleno crecimiento. Un equipo de investigadores chinos de la Universidad  Sun Yat-Sen de Guangzhou ha presentado recientemente una técnica experimental alternativa a la sustitución del cristalino, que logra la regeneración de los tejidos mediante el uso de células madre del propio paciente. Aún en fase experimental, la técnica ha sido probada con éxito en conejos y macacos, y posteriormente en niños menores de dos años afectados por catarata congénita.

Un artículo publicado recientemente en la revista Nature revela los detalles de esta investigación. El hallazgo científico se centra en la capacidad para las células madre de la propia lente para regenerarse: la lente dañada es retirada dejando las células madre, que trabajan hasta regenerar una nueva, con lo que la visión mejora progresivamente en los meses siguientes. Concretamente, el estudio realizado en doce bebés de menos de dos años comprobó que la incisión en la lente se recuperaba en menos de un mes, y la visión mejoraba considerablemente. La investigación debe ahora abordar un ensayo clínico que amplíe los resultados a un número mayor de pacientes que permita refutar su éxito, y un seguimiento más prolongado para descartar efectos adversos. Se estima que en cuatro o cinco años la técnica podría hacerse extensiva a pacientes más allá del estudio. La investigación en adultos aún no se ha iniciado, pero los resultados obtenidos hasta el momento son muy esperanzadores, pues descubren un nuevo paradigma para el tratamiento de diversas enfermedades oculares originadas por daños en diferentes tejidos.

Mejora apreciable en la tabla optométrica

Con esta técnica, la visión podría mejorar hasta ver incluso las letras más pequeñas de la tabla optométrica. Ilustración basada en la gráfica de Jeff_Dahl

Generando otros tejidos oculares

Las investigaciones sobre la capacidad del ojo para regenerarse a partir de sus propias células madre no acaban en el estudio del doctor Zhang en China. En otro artículo publicado en Nature se difunden los resultados de un segundo estudio realizado en la universidad de Osaka, en Japón, bajo la dirección de Kohji Nishida. En él se ha ensayado la regeneración de diferentes tejidos del ojo partiendo de células madre, llegando a recrear el desarrollo completo de la estructura ocular. Los resultados sientan las bases para la futura posibilidad de trasplantar tejidos sanos en ojos enfermos para restaurar una visión deteriorada por diversas causas. Si bien la investigación japonesa es menos amplia que la de los investigadores chinos, ­–no ha llegado a la fase de aplicación en humanos– sus hallazgos resultan muy interesantes para estudiar a fondo el desarrollo normal de un ojo desde cero. La replicación celular podría también realizarse utilizando células de un órgano enfermo para ayudarnos a entender mejor el origen y la evolución las dolencias. En resumen, se trata de un paso clave para investigar y tratar enfermedades oculares de una manera totalmente diferente a la que habíamos utilizado hasta ahora. Su potencial, aún por explorar, puede llevarnos a resolver enfermedades de visión hasta ahora incurables.

Disfunción eréctil y glaucoma

Recientemente se ha publicado en INTRAMED un artículo con que vuelve a poner de actualidad un tema ya clásico sobre el tratamiento del glaucoma, como son los efectos de la utilización de colirios con betabloqueantes sobre la función sexual en varones. La primera publicación sobre este tema apareció en el JAMA en 1985 (Journal of the American Medical Association), y desde entonces se da por supuesto el efecto de este tratamiento del glaucoma sobre la disfunción eréctil. Sin embargo en la revisión realizada por el Dr. Mocorrea se pone en evidencia que no existen pruebas científicas de esta relación entre el uso de colirios con beta-bloqueantes y disfunción sexual.

Gran cantidad de estudios cuestionaron la validez de la asociación entre disfunción sexual y betabloqueantes, tanto sistémicos como tópicos: las conclusiones muestran una incidencia mínima de aumento de la disfunción sexual en pacientes tratados con betabloqueantes. Por otro lado, parte del aumento de la incidencia puede estar relacionada con que el paciente espere dicho efecto adverso más que con una causa orgánica. Además, según Martín Mocorrea últimamente se ha sugerido una asociación entre glaucoma de ángulo abierto y mayor incidencia de disfunción eréctil, probablemente por los factores de riesgo en común (dislipidemia, hipertensión sistémica, diabetes, etc.). Sin embargo, no queda claro si el glaucoma de ángulo abierto es un factor de riesgo independiente o si la medicación utilizada para tratarlo aumenta el riesgo de disfunción eréctil. El último artículo asociando glaucoma y disfunción eréctil sugirió que estaba relacionado con los factores de riesgo en común, sin embargo, al hacer los ajustes por los principales factores de riesgo debería haberse corregido dicha probabilidad. No obstante, es posible que el efecto de los factores de riesgo no haya sido totalmente eliminado y que otros factores de riesgo no incluidos, hayan llevado a la asociación.

Por lo tanto puede afirmarse, según los resultados del presente estudio, que aunque existe una asociación entre disfunción eréctil y glaucoma, esta no puede atribuirse al uso de betabloqueantes tópicos. Dado que se realizaron ajustes para la mayoría de los factores cardiovasculares y metabólicos, hace falta seguir investigando este tema para esclarecer la naturaleza de esta asociación y su causa potencial.