¿Cómo se realiza la cirugía?
La técnica actual se conoce como facoemulsificación de la catarata utilizando energía ultrasónica para fragmentarla y aspirarla.
Las técnicas de fragmentación ultrasónica permiten extraer la catarata por una pequeña incisión de 3 mm o, actualmente por 1 mm. Se abre la cápsula del cristalino y se introduce una cánula que libera ultrasonido y elimina el material opacificado de la catarata; así queda el saco capsular transparente y vacío, preparado para colocar en su interior una lente intraocular con la potencia dióptrica equivalente a la que tenía el cristalino antes de opacificarse.
Actualmente, disponemos de lentes intraoculares de materiales flexibles que permiten introducirlas a través de una pequeña incisión corneal realizada al inicio de la cirugía. La lente se despliega en el interior del saco cristaliniano sustituyendo a la lente natural.
La operación propiamente dicha dura unos diez minutos y, en general se realiza con anestesia tópica (gotas anestésicas), de manera que en algunos casos no es necesario ocluir el ojo al finalizar la intervención y el paciente puede ver con el ojo operado al salir del quirófano. Ésta es la técnica habitual para la mayoría de pacientes que se intervienen de cataratas. Se requiere colaboración del paciente para mantener la mirada hacia la luz del microscopio. Cuando esto no es posible o, en algunas cataratas especiales, se realiza una anestesia más potente o se administra una medicación sedante que disminuya la ansiedad que genera la cirugía. El hecho importante es que se dispone de los medios necesarios para realizar una cirugía efectiva, segura y exenta de las molestias que tenía este tipo de intervenciones.









